Fecha: April 28, 2016 Autor: Redacción Parametro
Compartir Nota >

Implicaciones de la tecnología como sustituto del juego

Niños y adolescentes abandonaron el juego en el espacio público para sumergirse en el aislamiento parcial de sus dispositivos electrónicos, advierten especialistas.

 

 

Anteriormente era mucho más común ver a los niños jugando con sus familiares, amigos o vecinos en las calles y parques cercanos a su vivienda, sin embargo, la última Encuesta sobre Condiciones de Vida de la Niñez y Adolescencia que realizó Unicef, mostró que 5 de cada 10 niños argentinos de entre 5 y 9 años utilizan su tiempo libre para chatear, navegar por Internet o bajar música.

Según la encuesta realizada en 2014 en México por Parámetro Investigación, hoy en día 6 de cada 10 niños (63.6%) ya no salen a jugar.

Las redes sociales equivalen a la calle de niños y adolescentes nacidos antes de la generación Z. Los infantes de esta última generación, han salido de la vista de los adultos, es decir, abandonaron el juego en el espacio público para desarrollarse sumergidos en el aislamiento parcial de sus dispositivos electrónicos, dejando de lado la supervisión y guía de sus padres, maestros y tutores. Un dato interesante que reveló la encuesta de Parámetro Investigación, es que el 86.9% de los niños de primaria tienen acceso a internet y 4 de cada 10 del total de encuestados, tienen conexión desde su propio smartphone, lo que hace aún más difícil la vigilancia.

No es extraño encontrarnos ante la amenaza de fenómenos como el bullyng y el ciberbullyng, cuyo origen se asocia con múltiples transformaciones sociales, pero que sin duda tiene fundamento en la desaparición del juego como lo conocíamos y en la dificultad que encuentran niños y adolescentes para establecer vínculos saludables de convivencia. Como afirma la socióloga Carolina Duek, la importancia del juego radica en construir vínculos con su compañero de juego (padres, hermanos, amigos, vecinos), más allá del instrumento o juguete utilizado.

Cuando en la fantasía de las pantallas los niños se encuentran con la posibilidad de jugar y aprender sin la necesidad de otro ser humano próximo, se rompe la necesidad de socializar, compartir, convivir y de adaptarse a la personalidad de otro.

En la citada encuesta de Parámetro, cabe subrayar que, aunque la gran mayoría de los niños platican más con sus amigos en persona, ya sea en el recreo o durante clases, 2 de cada 10 encuestados dijeron que se comunican más con sus amigos por teléfono, mensajes de texto o internet.

Sorprende la gran libertad con la que navegan en internet los menores de edad: la mitad de los pequeños (52.9%) dijeron tener permiso para hacerlo sin la necesidad de que un adulto esté cerca. Entre las páginas más visitadas por los niños resaltan las redes sociales como Youtube (30.9%) y Facebook (29.6%), a pesar de que los contenidos no están restringidos adecuadamente acorde con su edad.

Si bien es cierto que las nuevas tecnologías pueden contribuir con el aprendizaje, es innegable que los menores no han adquirido la responsabilidad necesaria que otorga la adultez para tomar decisiones sobre lo que conviene ver, creer, seguir, etc. y no podrán hacerlo si cuando están frente a la computadora o dispositivo lo hacen solos.

Además, ser permisivos respecto al tiempo que los niños emplean en contacto con estos aparatos fomenta en ellos el sedentarismo y el aislamiento, por lo que es indispensable establecer reglas de uso. Esto es una tarea pendiente para padres y maestros.

 

Fuente: Parámetro Investigación

 

Redacción: Yanet G. Sánchez Monroy

 

ENVIAR POR E-MAIL
IMPRIMIR
TAMAÑO DE TEXTO

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *